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En los últimos años se ha comprobado científicamente que la práctica desarrollada en países del norte, para desarrollar una mayor resistencia al frío, por la cual muchas personas se dan baños de agua fría en pleno invierto o incluso se exponen directamente al contacto de su piel o cuerpo desnudos con nieve o hielo tiene muchas propiedades terapéuticas.

El uso de agua fría como método terapéutico no es nuevo, de hecho, se lleva utilizando desde hace siglos hasta la actualidad. La hidroterapia ya era usada por Hipócrates, el padre de la Medicina, que acostumbraba a echar mano de los baños de agua a baja temperatura para tratar las enfermedades más graves. La mayoría de los estudios de exposición al frío implican la inmersión del enfermo en agua a baja temperatura, pero también existen métodos alternativos de terapia con agua helada, como baños y duchas frías, que parecen tener efectos similares.

Podemos usar las duchas frías como un hábito de salud preventiva que nos ayuda a irnos acostumbrado a temperaturas más bajas, para que cuando lleguen climas o temperaturas más invernales no nos veamos tan afectados por estas.

Los beneficios de las duchas frías no sólo se reducen a este acostumbrarse a condiciones más frías.

Durante siglos se ha afirmado que una habitual exposición al frío proporciona numerosos beneficios para el que lo realiza, como mejoras en:

Sistema inmunológico
Mejora tu circulación
Mejora tu estado Emocional
Mejora la calidad y resistencia de tu piel
Aumento de tu energía
Fortaleciendo tu sistema inmune
Fortaleciendo tu musculatura
Mejora tu resistencia al frío
Alcalinización de tu cuerpo y sangre
Se reducen los procesos inflamatorios
Mejora la circulación y fortalece tu corazón

Hay diversas terapias que actualmente se aplican con éxito de forma regular como la crioterapia, terapias de refrigeración o aire frío. Pero, estas requieren de una maquinaria y tecnología a la cual no todo el mundo tiene acceso. Por eso, queremos compartir contigo un método que puedes empezar a aplicar de forma sencilla en tu propia casa.

El Método Wim Hof

Wim Hof, es un holandés, deportista con 23 Record Guiness, entre ellos los de mayor tiempo de exposición del cuerpo desnudo al hielo, el de bucear mayor distancia sin protección en el agua del polo norte y otros.

Wim Hof ha demostrado que él y las personas que se entrenan mediante su método pueden mejorar su salud y sus capacidades mentales y emocionales de una forma que antes jamás imaginaron, llegando a realizar proezas como las que él ha conseguido. Pero, lo más importante de este método son sus rápidos beneficios para la salud, sin necesidad de convertirse en un súper héroe o súper heroína.

Wim Hof resume su método en 3 pilares fundamentales: baños o duchas de exposición al frío, concentración y técnicas especiales de respiración.

Respiración: A través de una buena oxigenación logramos más energía, menos estrés y una mejora de la respuesta inmunológica.

Concentración: Este segundo pilar del método Wim Hof es en realidad la base de los otros dos. Tanto el control último de la respiración como la exposición al frío exigen paciencia y dedicación. Con ambos, serás capaz de controlar tu cuerpo y tu mente.

Terapia de frío: Una exposición adecuada al frío desencadena una serie de beneficios para la salud, que incluyen la pérdida de grasa, el aumento del tejido adiposo marrón, reducción de la inflamación, equilibrio hormonal, mejora de la calidad del sueño y el aumento de las endorfinas, que mejoran nuestro estado anímico.

La Respiración
La respiración está regulada por el sistema nervioso vegetativo. No necesitamos pensar para respirar, y podemos hacerlo hasta mientras dormimos.
Cuando respiramos de manera suave y pausada, la superficie de intercambio de oxígeno y CO2 en los pulmones ronda los 70 m2. Cuando inhalas de manera forzada, esta superficie aumenta hasta 100 m2. Así, a través de la respiración, puedes influenciar el ratio de oxígeno y CO2 en la sangre, que supone mejores beneficios para el organismo.

Concentración
El sistema nervioso vegetativo de nuestro organismo regula funciones como la respiración, la digestión, la dilatación vascular , procesos que dependen de nuestra atención voluntaria. Gracias a las investigaciones que médicos han realizado con Wim Hof, se ha descubierto que podemos influir en nuestro sistema nervioso autónomo.
Es necesaria una gran concentración mental para lograr alcanzar esos estados de control de nuestro organismo.

Exposición gradual al frío

La terapia de frío es piedra angular en el método Wim Hof para acceder al sistema nervioso vegetativo, y por tanto al sistema inmune. Cuando Wim Hof se expone al hielo, su temperatura corporal se mantiene constante a los 37 ºC que tenemos todos. Ni siquiera tiene escalofríos. Para lograr esto, Wim Hof incrementa su metabolismo un 300%.
La técnica de respiración que enseña el Método Wim Hof consigue conectarte con tu sistema nervioso más primitivo y con ello soportar el frío extremo. Antes de cada exposición a frío extremo, Wim Hof realiza una serie de ejercicios respiratorios, que son en última instancia los que le permitirán controlar su temperatura. El frío es solo un vehículo para lograr una serie de efectos fisiológicos.

La técnica de respiración de Wim Hof

Es muy importante dejar claro, que al practicar el método, recibas más información de gente experimentada. Estos ejercicios pueden ser peligrosos si no se realizan adecuadamente o bajo la tutela de un profesional. Wim Hof hace énfasis que las respiraciones no deben ejecutarse cuando se esté conduciendo, nadando, tomando un baño y en cualquier otro lugar donde, en caso de desmayo, puedas lesionarte severamente.

Lo ideal como él propone es hacerlo durante la mañana, hacer 3 rondas por la mañana y durante el día tu sangre estará en un estado óptimo.

La inhalación y exhalación. ¿Cómo se realizan? Se pueden realizar a través de la nariz o de la boca, pero a través de la boca entrará mayor cantidad de aire y nos será más fácil.

Cada inhalación debe estar compuesta de 2 fases: Respirar expandiendo el diafragma, o respirar por el abdomen; luego, subir hasta el tórax. Debes sentir como el aire va subiendo desde abajo hacia arriba en cada inhalación.

Cada inhalación y exhalación debe realizarse vigorosamente (pero manteniendo la relajación), para poder lograr aguantar la respiración, posterior a las inhalaciones.

La inhalación se realiza de una forma vigorosa y la exhalación se realiza de forma normal, no forzada, de este modo, siempre quedará un remanente de aire que nos ayudará a lograr la híper oxigenación.

Cómo proceder:
Acuéstate en el piso o cama boca arriba.
Realiza 30 a 40 respiraciones poderosas.
En la última inspiración profunda (ya sea la 30 o 40, la que elijas), soltar el aire levemente (no vacíes tus pulmones).
Mantener la respiración el tiempo que puedas (1, 2 minutos, incluso más). No mires el tiempo, puedes poner un cronómetro para ver tu evolución, pero no lo mires hasta que acabes. Te sorprenderás con tu capacidad progresiva de aguantar el aire.
Cuando sientas la necesidad de respirar, hacer una inhalación profunda, sostenerla 10 a 15 segundos, y luego exhalar para repetir el proceso.
Repite el proceso de nuevo 1, 2, 3 o 4 veces más (las veces que puedas).

Con estos conocimientos dispondrás de una herramienta muy poderosa para tu salud, el frío en combinación con la respiración. Te animamos a conocer y practicar estas técnicas.

En el siguiente enlace puedes acceder a un vídeo donde puedes conocer la historia de Wim Hof y donde él mismo te explica como iniciarte en su método y de este modo convertir al frío en un aliado para tu salud:

https://youtu.be/SAlAcxmMeV4

En la siguiente plataforma puedes acceder a formación inicial del Método Wim Hof y a los distintos cursos online y talleres que se van dando en todo el mundo:

https://www.wimhofmethod.com/

Instituto Scheller

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